Nuestra idiosincrasia, esa que nos hace ser un país que llama la atención por un montón de cosas buena, como personas brillantes que han triunfado en el mundo de la ciencia, un Favaloro, un Leloir, un Houssay, como en el deporte, como Maradona, Vilas, Del Potro, y como miles de seres que anónimamente todos los días aportan lo suyo. Pero bien, pensemos, ¿cómo sociedad?, ¿qué somos?
Todos los días nos quejamos, desde que la calle esta sucia, que los vecinos molestan, y que en la tele no hay nada para ver, que los políticos son una mierda, que son todos ladrones, y que si por mí fuera mataría a “todos esos negritos” que sólo nacen para ser choros.
La educación secundaria es una basura, y la educación universitaria es gratuita, masiva y una de mejores de Latinoamérica, sino la mejor en muchos aspectos. Será una mierda la secundaria, pero a millones de personas no les evito terminar sus estudios universitarios, ¿no? Y ellos, los que pudieron zafar del limbo y no terminar en la calle, bolseando poxipol, o dormidos abajo de un cartón en alguna calle ¿por qué no hacen nada por nuestro futuro? por su futuro?
Decimos muchas veces que para ganarte la voluntad del pueblo, hay que regalar Planes Sociales, pagarle a gente por no hacer nada, regalar y comprar voluntades.
O en su defecto, citar a Perón o Evita, que en su momento regalaron colchones, casas y dignidad para los mas humildes, pero los que ahora se llaman Peronistas no son mas que parásitos de una figura que calo hondo en el pueblo. Sea como sea, acá ganarse al pueblo parece mas difícil que en el resto del mundo. No, en realidad no. Tan solo es más caro. ¿Somos más vivos que los “brazucas”, esos come bananas no? Pero ellos viven en un país mas prospero y mejor administrado, van a organizar un Mundial de Fútbol y Juegos Olímpicos, y dentro de unos años su economía será una de las 5 primeras del mundo, y nosotros, peor que lo más calamitoso que podría haberse pensado de nosotros hace 80 años.
Nuestra querida Argentina es el país de “una vez hubo”
Una vez hubo escuelas técnicas, ahora solo un recuerdo, que ayudaba a darle un oficio digno a cientos de miles de jóvenes, oficios que potenciaban la capacidad de nuestro país y ayudaban a impulsar la industria en general.
Una vez hubo trenes que recorrían cientos de miles de kilómetros en todo lo alto y ancho del país, en cuya vera prosperaban miles de pueblitos, pero ahora son solo durmientes viejos y podridos, y vías cubiertas de herrumbre e inútiles.
Una vez hubo quienes quisieron que empecemos a ver el fruto de nuestro trabajo en las góndolas de los almacenes. No importa quien fue, que ideología tenia, ni nada. importa el concepto. Querían que nos valgamos por sí solos, había un proyecto de agro industria, de industria metal mecánica, de fabricación nacional.
Ahora me pregunto; que tan lejos estamos de todo eso?
Evidentemente, con suerte una década de profundísimas transformaciones en nuestro país tan solo lograrian mejorar la situación, pero no revertirla totalmente. Hay millares de personas que viven en la miseria, y evidentemente, en cierta medida DESEAN la miseria. Están habituados a vivir de la política, viviendo una vida agresiva, de matones, delincuencia, drogas y desacato. Esas costumbres tardarían, en el más positivo de los casos, medio siglo en poder revertirse.
Pero por que empezar? Evidentemente, hay mucho para hacer.
Por tirar ideas, si tuviera que elegir donde empezar, podría revolear un par de ideas al viento.
Reconstruir la red ferroviaria es una labor fundamental para permitir el transporte barato y masivo de materias primas a lo largo del país. Los servicios ferroviarios darían trabajo a decenas de miles de personas en todo el país. Los puertos tendrían que ser ampliados y reestructurados, construirse astilleros y fabricas de maquinaria. Promover el desarrollo de polos científico-tecnológicos basados en las grandes Universidades que tiene nuestro rico país, auspiciando y promoviendo la instalación de laboratorios de todas las índoles, y creando un entorno que aspire a los grandes cerebros nacionales que dejaron la tierra por las razones que fueran a volver al país. Llevar el desarrollo existente a las masas; y no hablo de celulares para todo el mundo. Sino de dar acceso a las tecnologías de la información a los jóvenes en las escuelas, modernizar las estructuras burocráticas y administrativas para aprovechar todo lo que nuestro país puede hacer en el momento.
Es hora de ponerse a trabajar, de ponerse a pensar, que todo puede cambiar, creo que nuevos vientos están soplando en Argentina, sólo nuestra viveza bien entendida y nuestra capacidad y ganas de transformar las cosas todo es posible.
"En tiempos en que al pesimismo de la razón se le suma el del corazón, sería bueno creer en la capacidad de los hombres para realizar su historia, hacerse cargo de sus circunstancias y construir UNA SOCIEDAD MEJOR".
martes, 6 de octubre de 2009
lunes, 21 de septiembre de 2009
El Cuento de la Libertad de Prensa.
Estoy convencido al afirmar que no sólo nosotros, sino el derecho a la información en general, se merecía hace rato un debate como el actual. Sin que pueda expresar detalles, pues no me corresponde, observo que de un lado están los que, norma más, norma menos, piensan como yo, que la libertad de prensa y la libertad de información son derechos de todos, del ciudadano, y, por lo contrario, no son reaseguros para empresas “periodísticas” o de “entretenimiento”. Del otro lado están aquellos para quienes esas libertades y los derechos que generan tienen nombre y apellido, los de las empresas de lucro que los explotan comercialmente. No me asombra la existencia del debate ni su configuración argumental; sí, en cambio, la ubicación en él de alguno de sus protagonistas (la UCR, por ejemplo, que parece querer doblarse para que no se rompa) y los exabruptos de algunos, que califican a los contrarios con epítetos más cercanos a ellos, sobre los cuales deberían tener más cuidado, pues en sus filas existen personas a las que el sayo les cabe.
Vamos a explicarlo de otra manera, en el país existen órganos independientes que en pequeño número funcionan y que deben vivir muy aleatoriamente, desde que las grandes cadenas les hacen una guerra ruinosa de avisadores, hasta conseguir su ruina económica. El sistema es fácil, mediante los grandes órganos que realizan el boicot a las empresas comerciales y particulares, que avisan en los medios de la “Lista Negra”. Así se va consiguiendo una unanimidad para que todos los “órganos de opinión” respondan a la “voz del amo”. A esto se le llama ahora “libertad de prensa”.
Si la política, las organizaciones sociales, universidades que han trabajado en este proyecto, en uso de su derecho que no se le niega a estos empresarios de la falsedad, se decide a tener sus propios órganos de opinión o tomar medidas en defensa de los intereses nacionales limitando las licencias, comienzan a cursar despachos con “noticias” en los que se tendrá buen cuidado de decir que se trata de una “dictadura” y que el régimen es “totalitario” o “antidemocrático”, o que los Kirchner son un “gobierno fascista”.
Si desde un diario se puede hacer un chantaje a una persona, desde los monopolios de noticias se lo puede hacer a toda una nación. Por este medio se puede llevar al descrédito a un Gobierno. La libertad de prensa, motivo de intensa campaña, no presupone defender un principio sino una defensa que implica en su trasfondo una forma de imponer, una forma de influir en la opinión pública. Cuando se habla de “opiniones independientes” de los “grandes medios” con insistencia sospechosa, puede individualizarse perfectamente la organización del monopolio que abarca el grupo de medios.
Tal como había previsto, el ex corredor, devenido a precandidato a presidente salió a hablar sobre el tema, y oh! Sorpresa, expresó su descontento por la media sanción y utilizó palabras como “control de medios”, o falta de libertad de opinión, y ya no creo que sea sorpresivo los intereses que defiende, ya que gran parte de su campaña en las pasadas elecciones se la debe al grupo Clarín, o ¿no se acuerdan que el ex piloto salía en el canal Todo Noticias casi todos los días? y que es el multimedios el que lo posiciona como presidenciable para el 2011.
No todo lo que hace el gobierno es malo, tengo mis profundas diferencias con el mismo, pero creo firmemente que nos merecemos un debate como el que se está dando, y si sabemos mirar y leer con mayor profundidad, quedan expuestas las propuestas y proyectos de país que tiene la derecha argentina, cuyos argumentos son patéticos, pero que no son para nada inocentes.
Vamos a explicarlo de otra manera, en el país existen órganos independientes que en pequeño número funcionan y que deben vivir muy aleatoriamente, desde que las grandes cadenas les hacen una guerra ruinosa de avisadores, hasta conseguir su ruina económica. El sistema es fácil, mediante los grandes órganos que realizan el boicot a las empresas comerciales y particulares, que avisan en los medios de la “Lista Negra”. Así se va consiguiendo una unanimidad para que todos los “órganos de opinión” respondan a la “voz del amo”. A esto se le llama ahora “libertad de prensa”.
Si la política, las organizaciones sociales, universidades que han trabajado en este proyecto, en uso de su derecho que no se le niega a estos empresarios de la falsedad, se decide a tener sus propios órganos de opinión o tomar medidas en defensa de los intereses nacionales limitando las licencias, comienzan a cursar despachos con “noticias” en los que se tendrá buen cuidado de decir que se trata de una “dictadura” y que el régimen es “totalitario” o “antidemocrático”, o que los Kirchner son un “gobierno fascista”.
Si desde un diario se puede hacer un chantaje a una persona, desde los monopolios de noticias se lo puede hacer a toda una nación. Por este medio se puede llevar al descrédito a un Gobierno. La libertad de prensa, motivo de intensa campaña, no presupone defender un principio sino una defensa que implica en su trasfondo una forma de imponer, una forma de influir en la opinión pública. Cuando se habla de “opiniones independientes” de los “grandes medios” con insistencia sospechosa, puede individualizarse perfectamente la organización del monopolio que abarca el grupo de medios.
Tal como había previsto, el ex corredor, devenido a precandidato a presidente salió a hablar sobre el tema, y oh! Sorpresa, expresó su descontento por la media sanción y utilizó palabras como “control de medios”, o falta de libertad de opinión, y ya no creo que sea sorpresivo los intereses que defiende, ya que gran parte de su campaña en las pasadas elecciones se la debe al grupo Clarín, o ¿no se acuerdan que el ex piloto salía en el canal Todo Noticias casi todos los días? y que es el multimedios el que lo posiciona como presidenciable para el 2011.
No todo lo que hace el gobierno es malo, tengo mis profundas diferencias con el mismo, pero creo firmemente que nos merecemos un debate como el que se está dando, y si sabemos mirar y leer con mayor profundidad, quedan expuestas las propuestas y proyectos de país que tiene la derecha argentina, cuyos argumentos son patéticos, pero que no son para nada inocentes.
viernes, 18 de septiembre de 2009
Detalles de la nueva Ley de Medios Audiovisuales
Busca impedir monopolios y transmitir más partidos por canales de aire, entre otras modificaciones.
La propuesta de proyecto de ley de la democracia llamada de Servicios de Comunicación Audiovisual propone cambios sustanciales a la ley de la dictadura vigente (Ley 22.285) que llevaba las firmas del ex dictador Jorge Videla, el ex ministro de Economía José Martínez de Hoz y el ex ministro del Interior Albano Harguindeguy.
El nuevo proyecto responde a los avances tecnológicos de los últimos 30 años y democratiza el acceso a la información definido como "derecho universal" en concordancia con el artículo 13 de la Convención Americana sobre Derechos Humanos.
A continuación, un cuadro comparativo sobre los principales puntos entre la ley de la dictadura y el proyecto de ley de Servicios de Comunicación Audiovisual (SCA):
OBJETO DE LA REGULACION
Ley 22.285: Unicamente se regulan los servicios abiertos (radio y TV) y los sistemas complementarios más antiguos, como Antenas Comunitarias.
Ley SCA: El objeto de la iniciativa es otorgar marco legal a todos los Servicios de Comunicación Audiovisual independientemente del soporte técnico utilizado para su transmisión.
El libre acceso a las nuevas tecnologías permitirá el establecimiento de garantías destinadas a proteger el pluralismo y la diversidad de todas las producciones audiovisuales.
LIBERTAD DE EXPRESION
Ley 22.285: Está limitada por las necesidades de la Seguridad Nacional. La ley actual admite restricciones a la Libertad de Expresión basadas en este motivo.
Ley SCA: Se garantiza el derecho humano universal al derecho a la información y a la libertad de expresión como lo prevé el 13 de la Convención Americana sobre Derechos humanos, que implica el derecho a recibir, difundir e investigar informaciones y opiniones. Los tratados de Derechos Humanos son una pieza fundamental del espíritu de esta propuesta.
AUTORIDAD DE APLICACIÓN
Ley 22.285: El organismo que regula la Radio y la TV está integrado por militares, servicios de inteligencia y empresarios.
SCA: El organismo que regulará los Servicios de Comunicación Audiovisual será dirigido por un órgano colegiado integrado por representantes de la legislatura nacional, de la segunda y tercera minoría y representantes del Poder Ejecutivo Nacional.
Se establecerá un Consejo Multisectorial y Participativo integrado por representantes de las Universidades, de las Asociaciones sin fines de lucro, de los trabajadores del sector, etc.
LICENCIATARIOS
Ley 22.285: La radiodifusión sólo se podía ejercer como actividad con fines de lucro. Las modificaciones operadas durante la década de los 90
Recién en el año 2005 el Congreso Nacional permitió a las personas jurídicas sin fines de lucro ser titulares de licencias de radiodifusión, pero con algunas restricciones.
Ley SCA: Se permitirá el acceso a las entidades sin fines de lucro.
Se reservará con carácter inderogable, el 33% del espectro para las personas jurídicas sin fines de lucro tales como, asociaciones, fundaciones, mutuales, etc.
MONOPOLIOS Y OLIGOPOLIOS
Ley 22.285: Se admiten los monopolios y los oligopolios de medios. El Estado tiene una participación subsidiaria, ya que solo puede dar servicio en áreas geográficas no rentables para los privados.
Ley SCA: Se impedirá la formación de monopolios y oligopolios.
Se promoverá el pluralismo del espectro y de los servicios de Comunicación Audiovisual. El Estado Nacional, las Provincias, la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, y los Municipios tendrán asignadas frecuencias.
MEDIOS PUBLICOS
Ley 22.285: Solo se prevé su condición subsidiaria. Las Universidades deben ser titulares de licencias por explotación comercial en TV. Solo se preveía a ATC como empresa comercial.
Ley SCA: Se permitirá que las Universidades tengan emisoras sin restricciones ni obligación de ser sociedades comerciales.
Se propondrá un sistema de medios estatales con objetivos democráticos, con participación y control comunitario y social.
CONTROL PARLAMENTARIO
Ley 22.285: No está previsto ningún control por parte del Congreso de la Nación.
Ley SCA: El control del Congreso de la Nación estará previsto para evaluar el funcionamiento de la Autoridad de Aplicación, de los medios públicos y el desempeño del Defensor del Público.
Para ello se crea la Comisión Bicameral de Seguimiento y Promoción de los Servicios de Comunicación Audiovisual.
MULTIPLICIDAD DE LICENCIAS EN SERVICIOS ABIERTOS
Ley 22.285: Permite que una sola persona sea titular de 24 licencias de servicios abiertos (radio y TV).
Ley SCA: Sólo se podrán tener 10 licencias de servicios abiertos.
MULTIPLICIDAD DE LICENCIAS EN SISTEMAS POR SUSCRIPCION
Ley 22.285: Los sistemas de TV paga no tienen limitaciones en relación a las licencias que puede poseer una misma persona, siempre que no estén en la misma zona de cobertura. Esto facilita la formación de monopolios.
Ley SCA: Las licencias de TV paga estarán limitadas en número y en cuotas de mercado.
PLAZO DE LICENCIAS
Ley 22.285: Las licencias duran 15 años y se pueden prorrogar por 10 años más.
Ley SCA: Las licencias durarán 10 años y se podrán prorrogar 10 por años más, previa realización de Audiencias Públicas.
REQUISITOS PARA SER TITULAR DE UNA LICENCIA
Ley 22.285: Se exigen requisitos personales basados en la posesión de riqueza y preferencia de aspectos patrimoniales.
Ley SCA: Para ser titular de una licencia se ponderarán criterios de idoneidad y de arraigo en la actividad.
Se excluirá de la posibilidad de ser titular a quienes hayan sido funcionarios jerárquicos de gobiernos de facto, atendiendo a la importancia de los medios en la construcción del Estado de Derecho y la vida democrática.
TRANSPARENCIA DE LA TITULARIDAD DE LAS LICIENCIAS
Ley 22.285: Esta ley posibilita que mediante la utilización de sociedades por acciones, se esconda la verdadera titularidad de las licencias.
Ley SCA; Se promoverá un régimen de transparencia de titularidad de propiedad de las licencias.
CONTENIDOS DE INTERES PUBLICO
Ley 22.285: Se permite la codificación de las transmisiones deportivas, impidiendo el acceso abierto a la mayoría de la población.
Ley SCA: Este proyecto prevé que los partidos de fútbol relevantes podrán verse por TV abierta.
MEDIOS DE PROPIEDAD SOCIAL
Ley 22.285: No están previstos.
SCA: Se promoverá la regularización de medios comunitarios, que han estado excluidos durante décadas.
COOPERATIVAS
Ley 22.285: Su participación estuvo prohibida hasta el año 2005. Actualmente pueden participar en forma restringida.
Ley SCA: Se establecerá un régimen abierto de participación para las cooperativas. También se implementarán medidas tendientes a evitar abusos de posición dominante.
CINE NACIONAL
Ley 22.285: No está previsto.
Ley SCA: Se establecerá una Cuota de Pantalla de Cine Nacional, como lo han hecho países como Francia o Brasil.
Fuentes: Télam, Prensa Presidencia, http://www.viarosario.com/noticias/noticias/detalles-de-la-nueva-ley-de-medios-audiovisuales.html
Antes de opinar hay que saber y leer, cosa que muchos "periodistas" y políticos de la oposición no hicieron o se hacen los boludos, vamos a ver como se comporta nuestro ex corredor ahora en el Senado, pero no espero mucho de un tipo que sólo defiende sus intereses y que basó su campaña en Todo Noticias y el Grupo Clarín, así que escuchemos bien que decide y habla ahora, porque todo lo que diga va estar teñído de color rojo como la trompeta del gran diario argentino (porque los favores se pagan, no lole???).
La propuesta de proyecto de ley de la democracia llamada de Servicios de Comunicación Audiovisual propone cambios sustanciales a la ley de la dictadura vigente (Ley 22.285) que llevaba las firmas del ex dictador Jorge Videla, el ex ministro de Economía José Martínez de Hoz y el ex ministro del Interior Albano Harguindeguy.
El nuevo proyecto responde a los avances tecnológicos de los últimos 30 años y democratiza el acceso a la información definido como "derecho universal" en concordancia con el artículo 13 de la Convención Americana sobre Derechos Humanos.
A continuación, un cuadro comparativo sobre los principales puntos entre la ley de la dictadura y el proyecto de ley de Servicios de Comunicación Audiovisual (SCA):
OBJETO DE LA REGULACION
Ley 22.285: Unicamente se regulan los servicios abiertos (radio y TV) y los sistemas complementarios más antiguos, como Antenas Comunitarias.
Ley SCA: El objeto de la iniciativa es otorgar marco legal a todos los Servicios de Comunicación Audiovisual independientemente del soporte técnico utilizado para su transmisión.
El libre acceso a las nuevas tecnologías permitirá el establecimiento de garantías destinadas a proteger el pluralismo y la diversidad de todas las producciones audiovisuales.
LIBERTAD DE EXPRESION
Ley 22.285: Está limitada por las necesidades de la Seguridad Nacional. La ley actual admite restricciones a la Libertad de Expresión basadas en este motivo.
Ley SCA: Se garantiza el derecho humano universal al derecho a la información y a la libertad de expresión como lo prevé el 13 de la Convención Americana sobre Derechos humanos, que implica el derecho a recibir, difundir e investigar informaciones y opiniones. Los tratados de Derechos Humanos son una pieza fundamental del espíritu de esta propuesta.
AUTORIDAD DE APLICACIÓN
Ley 22.285: El organismo que regula la Radio y la TV está integrado por militares, servicios de inteligencia y empresarios.
SCA: El organismo que regulará los Servicios de Comunicación Audiovisual será dirigido por un órgano colegiado integrado por representantes de la legislatura nacional, de la segunda y tercera minoría y representantes del Poder Ejecutivo Nacional.
Se establecerá un Consejo Multisectorial y Participativo integrado por representantes de las Universidades, de las Asociaciones sin fines de lucro, de los trabajadores del sector, etc.
LICENCIATARIOS
Ley 22.285: La radiodifusión sólo se podía ejercer como actividad con fines de lucro. Las modificaciones operadas durante la década de los 90
Recién en el año 2005 el Congreso Nacional permitió a las personas jurídicas sin fines de lucro ser titulares de licencias de radiodifusión, pero con algunas restricciones.
Ley SCA: Se permitirá el acceso a las entidades sin fines de lucro.
Se reservará con carácter inderogable, el 33% del espectro para las personas jurídicas sin fines de lucro tales como, asociaciones, fundaciones, mutuales, etc.
MONOPOLIOS Y OLIGOPOLIOS
Ley 22.285: Se admiten los monopolios y los oligopolios de medios. El Estado tiene una participación subsidiaria, ya que solo puede dar servicio en áreas geográficas no rentables para los privados.
Ley SCA: Se impedirá la formación de monopolios y oligopolios.
Se promoverá el pluralismo del espectro y de los servicios de Comunicación Audiovisual. El Estado Nacional, las Provincias, la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, y los Municipios tendrán asignadas frecuencias.
MEDIOS PUBLICOS
Ley 22.285: Solo se prevé su condición subsidiaria. Las Universidades deben ser titulares de licencias por explotación comercial en TV. Solo se preveía a ATC como empresa comercial.
Ley SCA: Se permitirá que las Universidades tengan emisoras sin restricciones ni obligación de ser sociedades comerciales.
Se propondrá un sistema de medios estatales con objetivos democráticos, con participación y control comunitario y social.
CONTROL PARLAMENTARIO
Ley 22.285: No está previsto ningún control por parte del Congreso de la Nación.
Ley SCA: El control del Congreso de la Nación estará previsto para evaluar el funcionamiento de la Autoridad de Aplicación, de los medios públicos y el desempeño del Defensor del Público.
Para ello se crea la Comisión Bicameral de Seguimiento y Promoción de los Servicios de Comunicación Audiovisual.
MULTIPLICIDAD DE LICENCIAS EN SERVICIOS ABIERTOS
Ley 22.285: Permite que una sola persona sea titular de 24 licencias de servicios abiertos (radio y TV).
Ley SCA: Sólo se podrán tener 10 licencias de servicios abiertos.
MULTIPLICIDAD DE LICENCIAS EN SISTEMAS POR SUSCRIPCION
Ley 22.285: Los sistemas de TV paga no tienen limitaciones en relación a las licencias que puede poseer una misma persona, siempre que no estén en la misma zona de cobertura. Esto facilita la formación de monopolios.
Ley SCA: Las licencias de TV paga estarán limitadas en número y en cuotas de mercado.
PLAZO DE LICENCIAS
Ley 22.285: Las licencias duran 15 años y se pueden prorrogar por 10 años más.
Ley SCA: Las licencias durarán 10 años y se podrán prorrogar 10 por años más, previa realización de Audiencias Públicas.
REQUISITOS PARA SER TITULAR DE UNA LICENCIA
Ley 22.285: Se exigen requisitos personales basados en la posesión de riqueza y preferencia de aspectos patrimoniales.
Ley SCA: Para ser titular de una licencia se ponderarán criterios de idoneidad y de arraigo en la actividad.
Se excluirá de la posibilidad de ser titular a quienes hayan sido funcionarios jerárquicos de gobiernos de facto, atendiendo a la importancia de los medios en la construcción del Estado de Derecho y la vida democrática.
TRANSPARENCIA DE LA TITULARIDAD DE LAS LICIENCIAS
Ley 22.285: Esta ley posibilita que mediante la utilización de sociedades por acciones, se esconda la verdadera titularidad de las licencias.
Ley SCA; Se promoverá un régimen de transparencia de titularidad de propiedad de las licencias.
CONTENIDOS DE INTERES PUBLICO
Ley 22.285: Se permite la codificación de las transmisiones deportivas, impidiendo el acceso abierto a la mayoría de la población.
Ley SCA: Este proyecto prevé que los partidos de fútbol relevantes podrán verse por TV abierta.
MEDIOS DE PROPIEDAD SOCIAL
Ley 22.285: No están previstos.
SCA: Se promoverá la regularización de medios comunitarios, que han estado excluidos durante décadas.
COOPERATIVAS
Ley 22.285: Su participación estuvo prohibida hasta el año 2005. Actualmente pueden participar en forma restringida.
Ley SCA: Se establecerá un régimen abierto de participación para las cooperativas. También se implementarán medidas tendientes a evitar abusos de posición dominante.
CINE NACIONAL
Ley 22.285: No está previsto.
Ley SCA: Se establecerá una Cuota de Pantalla de Cine Nacional, como lo han hecho países como Francia o Brasil.
Fuentes: Télam, Prensa Presidencia, http://www.viarosario.com/noticias/noticias/detalles-de-la-nueva-ley-de-medios-audiovisuales.html
Antes de opinar hay que saber y leer, cosa que muchos "periodistas" y políticos de la oposición no hicieron o se hacen los boludos, vamos a ver como se comporta nuestro ex corredor ahora en el Senado, pero no espero mucho de un tipo que sólo defiende sus intereses y que basó su campaña en Todo Noticias y el Grupo Clarín, así que escuchemos bien que decide y habla ahora, porque todo lo que diga va estar teñído de color rojo como la trompeta del gran diario argentino (porque los favores se pagan, no lole???).
lunes, 14 de septiembre de 2009
Nada peor que la ignorancia y el desinterés
En democracia, como sistema político liberal por excelencia, a sólo dos semanas de una elección a concejales que marcará el rumbo que puede tomar la ciudad en el futuro, nada peor que escuchar en palabras de jóvenes la ignorancia de qué se vota, cuándo se vota y para qué se vota. Y esto es válido también para cualquier tipo de elecciones, lamentablemente.
También lo vemos reflejado todos los días en cuando los estudiantes universitarios, descreídos de la política como forma civilizada de convivencia, desconocen hasta el nombre de los candidatos. Nuestra juventud se desinteresa de su propio futuro y con nuestra complicidad manifiesta la pauperización de la democracia como sistema de vida. ¡Justamente son aquellos que nacieron hace menos de 25 años en libertad los que no valoran nuestra libertad!
Quienes por nuestra culpa no tienen zanjado un futuro republicano como forma de vida y a nuestra Argentina como lugar de proyección de sus familias, actividades, profesiones y trascendencias.
Pero hasta ahora, debemos reconocer que la democracia como única forma de vida en el marco de la libertad no ha logrado educar cívicamente a estos jóvenes que ignoran sus virtudes inmanentes como desprecio a la ilegalidad diaria que deben padecer.
Nuestra juventud no sólo no sabe a quién se votar sino –lo que es peor- no se interesa en ir a votar. Esa esperanza democrática de elegir, no optar, a quienes consideramos como mejores candidatos para forjar el porvenir de nuestros hijos.
Sólo queremos que ningún joven mayor de 18 años se quede en su casa el 27 de setiembre por desinterés. Si así sucede, deberán encenderse las luces de emergencias de la partidocracia antes que los argentinos, los santafesinos nos enfrentemos en una lucha sin respuestas. De los grandes males surgen las grandes respuestas.
También lo vemos reflejado todos los días en cuando los estudiantes universitarios, descreídos de la política como forma civilizada de convivencia, desconocen hasta el nombre de los candidatos. Nuestra juventud se desinteresa de su propio futuro y con nuestra complicidad manifiesta la pauperización de la democracia como sistema de vida. ¡Justamente son aquellos que nacieron hace menos de 25 años en libertad los que no valoran nuestra libertad!
Quienes por nuestra culpa no tienen zanjado un futuro republicano como forma de vida y a nuestra Argentina como lugar de proyección de sus familias, actividades, profesiones y trascendencias.
Pero hasta ahora, debemos reconocer que la democracia como única forma de vida en el marco de la libertad no ha logrado educar cívicamente a estos jóvenes que ignoran sus virtudes inmanentes como desprecio a la ilegalidad diaria que deben padecer.
Nuestra juventud no sólo no sabe a quién se votar sino –lo que es peor- no se interesa en ir a votar. Esa esperanza democrática de elegir, no optar, a quienes consideramos como mejores candidatos para forjar el porvenir de nuestros hijos.
Sólo queremos que ningún joven mayor de 18 años se quede en su casa el 27 de setiembre por desinterés. Si así sucede, deberán encenderse las luces de emergencias de la partidocracia antes que los argentinos, los santafesinos nos enfrentemos en una lucha sin respuestas. De los grandes males surgen las grandes respuestas.
domingo, 6 de septiembre de 2009
Padre hay uno solo...
Mi padre se llamaba Norberto. Era hijo de Carlos y de Isabel. Fue hermano del Chiche. Fue el marido de María. Fue el padre de Carina, Carolina y de mí. Cuando murió, hace un poquito más de un mes, tenía 63 años.
Mi padre no fue un gran hombre. Pero hacía el más sabroso café que jamás probé, siempre después de cada comida y lo servía en pequeñas tacitas para saborearlo despacito.
Mi padre no fue un gran hombre. Pero pelaba las naranjas como nadie.
Mi padre no fue un gran hombre. Pero cuando yo tenía 10 años me trajo a Santa Fe a ver a nuestro querido Independiente, todavía me acuerdo de ese viaje, en cancha de Colón y ganamos 3 a 2.
Mi padre no fue un gran hombre. Pero un día, cuando un chico más grande que yo, uno de los pesados de la cuadra, me estaba dando una paliza en plena calle, él apareció de la nada y cagó a patadas en el culo.
Mi padre no fue un gran hombre. Me enseñó a manejar, en el viejo Falcon 69, pero no me tenía paciencia y me dejó que lo haga solo, de manera que una siesta lo agarré, subí verde y debuté por mi cuenta paseando durante dos horas, maravillado de que semejante artefacto respondiera a mis movimientos. Cuando se lo conté, mi padre sonrió casi complacido, casi aliviado.
Mi padre no fue un gran hombre. Pero lagrimeaba de orgullo cuando nos presentaba a y decía ‘Estos son mis hijos’. Lo decía con el mismo énfasis cuando éramos chicos.
Mi padre no fue un gran hombre. Pero me enseñó a amar al negro Olmedo, al gordo Porcel, a Tristán, a todo cómico de esa estirpe y siempre decía que para drama estaba la vida.
Mi padre no fue un gran hombre. Pero era el mejor público para contarle un chiste y a él también le gustaba contarlo, aunque en el medio del chiste se cagaba de risa solo.
Mi padre no fue un gran hombre. Pero me enseñó, con sus actos, que un hombre sí puede llorar. Él lloraba de emoción o de dolor.
Hablé mucho con él este último tiempo, y le dije que esté tranquilo, que ya había hecho todo, y que disfrute de su vida, le agradecí lo que tenía que agradecerle y le hice saber que, por mi parte, no había cuentas pendientes entre nosotros.
Mi padre no fue un gran hombre. Pero enfrentó a la muerte entero y vivo. Peleó con sabiduría, conocedor de que la batalla sería posible mientras hubiera equivalencia. Cuando sintió que ya estaba, que había hecho lo suyo, que las reglas de juego habían dejado de ser parejas, dijo basta.
No lo dijo como un derrotado. En su muerte, fue un modelo. Y no es poca cosa.
Mi padre no fue un gran hombre. Pero murió como un señor. Sin degradarse, sin deterioro, sin corromperse, como una persona íntegra y consciente.
No huyó, no tuvo miedo, llegó vivo a su muerte. Y cuando lo vi en su cajón, su rostro era plácido, pacífico, como quien sueña sueños íntimos y felices o como quien observa deslumbrado algo que lo hará feliz pero de lo que no quiere hablar. Era, en ese momento y en ese lugar un viejo hermoso y sereno. Así nos despidió. Soltándose, soltándonos.
Mi padre no fue un gran hombre. Pero fue honesto.
Mi padre no fue un gran hombre. Pero fue amoroso.
Mi padre no fue un gran hombre. Y no importa. Los grandes hombres ocupan, a veces, demasiado lugar. Asfixian. Y son acreedores de deudas que nos hacen la vida más pesada. Visto así, por suerte, mi padre no fue un gran hombre.
En muchas cosas fue sólo un pequeño hombre. Pero más allá de todo fue algo más difícil y más importante. Mi padre fue un buen hombre.
Agradezco eso.
Gracias, papá, por tu vida…
Mi padre no fue un gran hombre. Pero hacía el más sabroso café que jamás probé, siempre después de cada comida y lo servía en pequeñas tacitas para saborearlo despacito.
Mi padre no fue un gran hombre. Pero pelaba las naranjas como nadie.
Mi padre no fue un gran hombre. Pero cuando yo tenía 10 años me trajo a Santa Fe a ver a nuestro querido Independiente, todavía me acuerdo de ese viaje, en cancha de Colón y ganamos 3 a 2.
Mi padre no fue un gran hombre. Pero un día, cuando un chico más grande que yo, uno de los pesados de la cuadra, me estaba dando una paliza en plena calle, él apareció de la nada y cagó a patadas en el culo.
Mi padre no fue un gran hombre. Me enseñó a manejar, en el viejo Falcon 69, pero no me tenía paciencia y me dejó que lo haga solo, de manera que una siesta lo agarré, subí verde y debuté por mi cuenta paseando durante dos horas, maravillado de que semejante artefacto respondiera a mis movimientos. Cuando se lo conté, mi padre sonrió casi complacido, casi aliviado.
Mi padre no fue un gran hombre. Pero lagrimeaba de orgullo cuando nos presentaba a y decía ‘Estos son mis hijos’. Lo decía con el mismo énfasis cuando éramos chicos.
Mi padre no fue un gran hombre. Pero me enseñó a amar al negro Olmedo, al gordo Porcel, a Tristán, a todo cómico de esa estirpe y siempre decía que para drama estaba la vida.
Mi padre no fue un gran hombre. Pero era el mejor público para contarle un chiste y a él también le gustaba contarlo, aunque en el medio del chiste se cagaba de risa solo.
Mi padre no fue un gran hombre. Pero me enseñó, con sus actos, que un hombre sí puede llorar. Él lloraba de emoción o de dolor.
Hablé mucho con él este último tiempo, y le dije que esté tranquilo, que ya había hecho todo, y que disfrute de su vida, le agradecí lo que tenía que agradecerle y le hice saber que, por mi parte, no había cuentas pendientes entre nosotros.
Mi padre no fue un gran hombre. Pero enfrentó a la muerte entero y vivo. Peleó con sabiduría, conocedor de que la batalla sería posible mientras hubiera equivalencia. Cuando sintió que ya estaba, que había hecho lo suyo, que las reglas de juego habían dejado de ser parejas, dijo basta.
No lo dijo como un derrotado. En su muerte, fue un modelo. Y no es poca cosa.
Mi padre no fue un gran hombre. Pero murió como un señor. Sin degradarse, sin deterioro, sin corromperse, como una persona íntegra y consciente.
No huyó, no tuvo miedo, llegó vivo a su muerte. Y cuando lo vi en su cajón, su rostro era plácido, pacífico, como quien sueña sueños íntimos y felices o como quien observa deslumbrado algo que lo hará feliz pero de lo que no quiere hablar. Era, en ese momento y en ese lugar un viejo hermoso y sereno. Así nos despidió. Soltándose, soltándonos.
Mi padre no fue un gran hombre. Pero fue honesto.
Mi padre no fue un gran hombre. Pero fue amoroso.
Mi padre no fue un gran hombre. Y no importa. Los grandes hombres ocupan, a veces, demasiado lugar. Asfixian. Y son acreedores de deudas que nos hacen la vida más pesada. Visto así, por suerte, mi padre no fue un gran hombre.
En muchas cosas fue sólo un pequeño hombre. Pero más allá de todo fue algo más difícil y más importante. Mi padre fue un buen hombre.
Agradezco eso.
Gracias, papá, por tu vida…
miércoles, 2 de septiembre de 2009
A PESAR DE TODO.
Aunque la vida no sea lo que esperaba y seamos tan sólo un punto en la inmensidad del universo, aunque no pueda alcanzar las estrellas, aunque la soledad a veces me duela, aunque me moleste la hipocresía, aunque lleve mucho peso en mi espalda, siempre seguiré adelante, a pesar de todo y de todos, y hasta el final.
Aunque la vida no sea como creía, aunque no sepa como va a terminar la mía, aunque a veces no tenga respuestas a ciertas preguntas, aunque mi interior no encuentre la paz, aunque no entienda el mal y la violencia, seguiré viviendo, seguiré por mi camino saltando obstáculos al pasar.
Aunque me abrume la nostalgia por los que partieron y me den ganas de llorar, aunque el cuerpo no me ayude, aunque sienta miedo por lo que vendrá, aunque a los políticos no les importe nada el bienestar de los demás, aunque tenga que aguantar las injusticias de la vida, aunque el honor no exista más, aunque la vida me vuelva vulnerable, aunque me duela la indiferencia, seguiré luchando hasta me vaya de este mundo.
Aunque me roben y me corten las ilusiones, aunque adivine algunas malas intenciones, aunque haya apostado todo mi ser a un sueño que no sé si voy a alcanzar, aunque hayan herido mis sentimientos, aunque la incertidumbre me coma el cerebro, aunque el mundo a veces no tenga sentido, aunque me pesen los años, igual seguiré adelante, hasta que mi cuerpo no resista más.
Con la dureza que tienen las rocas, con la constancia del árbol que pierde las hojas para después volver a tenerlas, con la valentía de llevar la verdad por delante y admitir la realidad, con la intensidad de los amantes, con la pasión de los que queremos alcanzar un ideal, con la resistencia de un puente por el que pueden pasar los demás, con la seguridad que te van dando los años, con la sabiduría que tiene el que ha sufrido, con las suelas gastadas, con las penas a cuesta, al borde de la locura de luchar, SIEMPRE SEGUIRÉ ADELANTE, CON LA FRENTE ALTA, EL HONOR INTACTO Y SIN DOBLEGARME JAMÁS.
Ojalá estas palabras sirvan para empezar a alcanzar los sueños y darnos cuentas que sólo con participación, esfuerzo, ganas y valentía nada ni nadie nos puede voltear. Para vos viejo, gracias por darme la fuerza para hacerlo.
Aunque la vida no sea como creía, aunque no sepa como va a terminar la mía, aunque a veces no tenga respuestas a ciertas preguntas, aunque mi interior no encuentre la paz, aunque no entienda el mal y la violencia, seguiré viviendo, seguiré por mi camino saltando obstáculos al pasar.
Aunque me abrume la nostalgia por los que partieron y me den ganas de llorar, aunque el cuerpo no me ayude, aunque sienta miedo por lo que vendrá, aunque a los políticos no les importe nada el bienestar de los demás, aunque tenga que aguantar las injusticias de la vida, aunque el honor no exista más, aunque la vida me vuelva vulnerable, aunque me duela la indiferencia, seguiré luchando hasta me vaya de este mundo.
Aunque me roben y me corten las ilusiones, aunque adivine algunas malas intenciones, aunque haya apostado todo mi ser a un sueño que no sé si voy a alcanzar, aunque hayan herido mis sentimientos, aunque la incertidumbre me coma el cerebro, aunque el mundo a veces no tenga sentido, aunque me pesen los años, igual seguiré adelante, hasta que mi cuerpo no resista más.
Con la dureza que tienen las rocas, con la constancia del árbol que pierde las hojas para después volver a tenerlas, con la valentía de llevar la verdad por delante y admitir la realidad, con la intensidad de los amantes, con la pasión de los que queremos alcanzar un ideal, con la resistencia de un puente por el que pueden pasar los demás, con la seguridad que te van dando los años, con la sabiduría que tiene el que ha sufrido, con las suelas gastadas, con las penas a cuesta, al borde de la locura de luchar, SIEMPRE SEGUIRÉ ADELANTE, CON LA FRENTE ALTA, EL HONOR INTACTO Y SIN DOBLEGARME JAMÁS.
Ojalá estas palabras sirvan para empezar a alcanzar los sueños y darnos cuentas que sólo con participación, esfuerzo, ganas y valentía nada ni nadie nos puede voltear. Para vos viejo, gracias por darme la fuerza para hacerlo.
lunes, 24 de agosto de 2009
Sacate la careta Lole.
ROXANA LATORRE DENUNCIO QUE CARLOS REUTEMANN LE RECLAMO QUE DEJARA SU BANCA. LA SENADORA ASEGURO QUE NO LO HARA
“Me pidió que renunciara y me amenazó”
“A lo largo de toda su trayectoria, Carlos Reutemann hizo una carrera unipersonal, usando a la gente y tirándola en la banquina”, disparó ante Página/12 la senadora Roxana Latorre, hasta hace pocos días aliada dilecta del ex gobernador de Santa Fe. Y dijo más aún. Confirmó que el mismo Reutemann la llamó para pedirle que deje su banca, para la que acaba de ser reelecta: “El sábado me llamó por teléfono para pedirme que renuncie y me amenazó. Me dijo que la iba a pasar muy mal en la provincia si no renunciaba”. El sorpresivo divorcio político entre ambos senadores del PJ se desató la semana pasada, después de que Latorre firmara un dictamen de mayoría en el Senado, pero la relación ya había comenzado a resquebrajarse un mes antes. En una entrevista, la senadora había dicho que “sería catastrófico para la Argentina que se haga realidad lo que algunos sectores agitan, la entrega anticipada del poder”. “Ahí Reutemann me llamó y me dijo ‘dejate de declarar eso, que los Kirchner se vayan cuando se tengan que ir’”, confió Latorre.
“Estoy en el corazón de una feroz operación de prensa encabezada por Reutemann”, denunció la senadora. Esa “operación” habría buscado despegar al ex corredor de Fórmula 1 de la firma que Latorre estampó “en total disidencia” en el dictamen que permitió el tratamiento y la aprobación de la prórroga de las facultades delegadas al Poder Ejecutivo. Tras la votación del jueves pasado en el Senado, la oposición había salido al unísono a pedir la cabeza de la legisladora, desde el titular de la Federación Agraria, Eduardo Buzzi, hasta el senador socialista de Santa Fe, Rubén Giustiniani, pasando por el número uno de la UCR, Gerardo Morales, y el presidente del PJ provincial, Ricardo Spinozzi.
Rápido de reflejos, Reutemann decidió tomar distancia de su histórica aliada y anunció su expulsión del bloque Santa Fe Federal, que conformaban, apenas, ellos dos. Sin embargo, esta reacción no llegó cuando el ex gobernador se enteró de la firma de Latorre en el dictamen (algo de lo que estaba informado desde el lunes, según consta en medios locales), sino recién cuando comenzó a crecer el tsunami de críticas hacia la senadora: Latorre es la moneda de cambio que presentó Reutemann para sortear un paso en falso que amenazaba con complicar sus ambiciones presidenciales.
“Todos se aprovecharon de un error involuntario y hacen leña del árbol caído. Pero al frente de la operación está él, que está aconsejado por la mujer y la hija, que no entienden un carajo de política”, se despachó Latorre. Estos días, en el perfil de Facebook de Verónica Ghío, la esposa de Reutemann, podía leerse una consigna: “R.L. out”. Las iniciales, por supuesto, se referían a Roxana Latorre.
“El sábado (Reutemann) me llamó por teléfono para pedirme que renuncie a la banca y me amenazó. Me dijo que la iba a pasar muy mal en la provincia si no renunciaba”, relató la legisladora. “Yo no voy a renunciar. La única manera de que deje la banca es si me destituye el mismo Senado –se plantó–. Si Reutemann quiere, que renuncie él.”
El matrimonio político duró casi veinte años y se fue a pique en pocos días. Sin embargo, las fisuras, invisibles desde afuera, venían desde hace un tiempo, cuando Latorre comenzó a denunciar los ánimos golpistas de ciertos sectores del campo. “Ahí Reutemann me llamó y me dijo ‘dejate de declarar eso, que los Kirchner se vayan cuando se tengan que ir’”, contó la senadora justicialista.
–¿Ahí fue que comenzaron sus diferencias?
–Claro, yo planteo la defensa irrestricta de la Presidencia, sea quien sea el que ocupe el cargo, y él me pide que no declare más eso. El campo quiere tumbar a Cristina. Y yo, aunque fui y voy a seguir siendo opositora, no lo puedo dejar pasar. Voy a seguir defendiendo los intereses del campo, porque ésa es la idiosincrasia de mi provincia, pero antes que nada están las instituciones.
–¿Reutemann le pidió la renuncia porque usted no obedeció sus instrucciones?
–No. Yo no soy una figura boluda que pone la firma. El no conoce de técnica legislativa, él es un personaje de alto perfil político, pero el trabajo legislativo lo hacía yo. Nunca me decía cómo votar, si no conoce la interna del Parlamento. El está para otras cosas. Y ahora tenía que despegarse de las críticas y por eso quiso tirarme a la banquina.
–Desde el PJ santafesino señalan que el escaño les corresponde a ellos, y no a usted, y por eso piden su renuncia...
–A mí el PJ de la provincia no me quiere, nunca me quiso. Y aun así Reutemann me puso en la lista. Si bien es cierto que hice mi carrera de la mano de él, que no se crea que todos los votos de junio son suyos. Si él me puso ahí es porque para algo le servía. Y no soy una más de los que tiró en la banquina, a lo largo de su trayectoria hizo una carrera unipersonal tirando gente a la banquina. Pero yo no me voy a quedar ahí. Como bloque unipersonal, formo parte del interbloque Federal, de quienes he recibido todo el apoyo y la solidaridad, así que seguiré trabajando desde ese lugar.
–¿Cómo responde a las acusaciones de Giustiniani, que dijo que usted se “borocotizó”?
–La oposición no se hace cargo de sus errores y por eso aprovechan la volada para llevar agua a su molino. Pero si se fijan, cuando se llevó el proyecto al recinto yo voté negativamente, y Reutemann en esa misma sesión se quedó en su despacho y no votó, ni en contra de los superpoderes ni por la ley de emergencia agropecuaria (ver aparte).
–¿Se siente responsable de que el Gobierno haya prorrogado las delegaciones de poderes?
–Mirado con el diario del lunes, quizá no debería haber firmado nada, pero era una pelea que se había perdido antes. Concretamente cuando el campo, que se cree que es gobierno, no juntó los votos necesarios, como sí pasó con la 125. En cualquier escenario, esa ley iba a ser votada. Hubo una torpeza administrativa del secretario de la comisión, que no fue a buscar la firma del senador pampeano Rubén Marín. Con la firma de Marín les alcanzaba. Y en el peor de los casos, el oficialismo iba a pedir una sesión especial.
Fuente: "Página 12"
“Me pidió que renunciara y me amenazó”
“A lo largo de toda su trayectoria, Carlos Reutemann hizo una carrera unipersonal, usando a la gente y tirándola en la banquina”, disparó ante Página/12 la senadora Roxana Latorre, hasta hace pocos días aliada dilecta del ex gobernador de Santa Fe. Y dijo más aún. Confirmó que el mismo Reutemann la llamó para pedirle que deje su banca, para la que acaba de ser reelecta: “El sábado me llamó por teléfono para pedirme que renuncie y me amenazó. Me dijo que la iba a pasar muy mal en la provincia si no renunciaba”. El sorpresivo divorcio político entre ambos senadores del PJ se desató la semana pasada, después de que Latorre firmara un dictamen de mayoría en el Senado, pero la relación ya había comenzado a resquebrajarse un mes antes. En una entrevista, la senadora había dicho que “sería catastrófico para la Argentina que se haga realidad lo que algunos sectores agitan, la entrega anticipada del poder”. “Ahí Reutemann me llamó y me dijo ‘dejate de declarar eso, que los Kirchner se vayan cuando se tengan que ir’”, confió Latorre.
“Estoy en el corazón de una feroz operación de prensa encabezada por Reutemann”, denunció la senadora. Esa “operación” habría buscado despegar al ex corredor de Fórmula 1 de la firma que Latorre estampó “en total disidencia” en el dictamen que permitió el tratamiento y la aprobación de la prórroga de las facultades delegadas al Poder Ejecutivo. Tras la votación del jueves pasado en el Senado, la oposición había salido al unísono a pedir la cabeza de la legisladora, desde el titular de la Federación Agraria, Eduardo Buzzi, hasta el senador socialista de Santa Fe, Rubén Giustiniani, pasando por el número uno de la UCR, Gerardo Morales, y el presidente del PJ provincial, Ricardo Spinozzi.
Rápido de reflejos, Reutemann decidió tomar distancia de su histórica aliada y anunció su expulsión del bloque Santa Fe Federal, que conformaban, apenas, ellos dos. Sin embargo, esta reacción no llegó cuando el ex gobernador se enteró de la firma de Latorre en el dictamen (algo de lo que estaba informado desde el lunes, según consta en medios locales), sino recién cuando comenzó a crecer el tsunami de críticas hacia la senadora: Latorre es la moneda de cambio que presentó Reutemann para sortear un paso en falso que amenazaba con complicar sus ambiciones presidenciales.
“Todos se aprovecharon de un error involuntario y hacen leña del árbol caído. Pero al frente de la operación está él, que está aconsejado por la mujer y la hija, que no entienden un carajo de política”, se despachó Latorre. Estos días, en el perfil de Facebook de Verónica Ghío, la esposa de Reutemann, podía leerse una consigna: “R.L. out”. Las iniciales, por supuesto, se referían a Roxana Latorre.
“El sábado (Reutemann) me llamó por teléfono para pedirme que renuncie a la banca y me amenazó. Me dijo que la iba a pasar muy mal en la provincia si no renunciaba”, relató la legisladora. “Yo no voy a renunciar. La única manera de que deje la banca es si me destituye el mismo Senado –se plantó–. Si Reutemann quiere, que renuncie él.”
El matrimonio político duró casi veinte años y se fue a pique en pocos días. Sin embargo, las fisuras, invisibles desde afuera, venían desde hace un tiempo, cuando Latorre comenzó a denunciar los ánimos golpistas de ciertos sectores del campo. “Ahí Reutemann me llamó y me dijo ‘dejate de declarar eso, que los Kirchner se vayan cuando se tengan que ir’”, contó la senadora justicialista.
–¿Ahí fue que comenzaron sus diferencias?
–Claro, yo planteo la defensa irrestricta de la Presidencia, sea quien sea el que ocupe el cargo, y él me pide que no declare más eso. El campo quiere tumbar a Cristina. Y yo, aunque fui y voy a seguir siendo opositora, no lo puedo dejar pasar. Voy a seguir defendiendo los intereses del campo, porque ésa es la idiosincrasia de mi provincia, pero antes que nada están las instituciones.
–¿Reutemann le pidió la renuncia porque usted no obedeció sus instrucciones?
–No. Yo no soy una figura boluda que pone la firma. El no conoce de técnica legislativa, él es un personaje de alto perfil político, pero el trabajo legislativo lo hacía yo. Nunca me decía cómo votar, si no conoce la interna del Parlamento. El está para otras cosas. Y ahora tenía que despegarse de las críticas y por eso quiso tirarme a la banquina.
–Desde el PJ santafesino señalan que el escaño les corresponde a ellos, y no a usted, y por eso piden su renuncia...
–A mí el PJ de la provincia no me quiere, nunca me quiso. Y aun así Reutemann me puso en la lista. Si bien es cierto que hice mi carrera de la mano de él, que no se crea que todos los votos de junio son suyos. Si él me puso ahí es porque para algo le servía. Y no soy una más de los que tiró en la banquina, a lo largo de su trayectoria hizo una carrera unipersonal tirando gente a la banquina. Pero yo no me voy a quedar ahí. Como bloque unipersonal, formo parte del interbloque Federal, de quienes he recibido todo el apoyo y la solidaridad, así que seguiré trabajando desde ese lugar.
–¿Cómo responde a las acusaciones de Giustiniani, que dijo que usted se “borocotizó”?
–La oposición no se hace cargo de sus errores y por eso aprovechan la volada para llevar agua a su molino. Pero si se fijan, cuando se llevó el proyecto al recinto yo voté negativamente, y Reutemann en esa misma sesión se quedó en su despacho y no votó, ni en contra de los superpoderes ni por la ley de emergencia agropecuaria (ver aparte).
–¿Se siente responsable de que el Gobierno haya prorrogado las delegaciones de poderes?
–Mirado con el diario del lunes, quizá no debería haber firmado nada, pero era una pelea que se había perdido antes. Concretamente cuando el campo, que se cree que es gobierno, no juntó los votos necesarios, como sí pasó con la 125. En cualquier escenario, esa ley iba a ser votada. Hubo una torpeza administrativa del secretario de la comisión, que no fue a buscar la firma del senador pampeano Rubén Marín. Con la firma de Marín les alcanzaba. Y en el peor de los casos, el oficialismo iba a pedir una sesión especial.
Fuente: "Página 12"
lunes, 17 de agosto de 2009
¿El fin de la fantochada?
Este artículo es de Página 12, lo escribió Eduardo Aliverti, se podrá estar a favor o en contra, pero expresa de forma muy cercana a lo que pienso, todo un circo, toda una fantochada.
Es un tema tan complicado, vistos los negocios, personajes, demagogias y pasiones circundantes, que, aun alcanzando cierto equilibrio analítico, muy probablemente uno termine pegado a quienes no quiere.
La rescisión del contrato entre la AFA y Clarín, de acuerdo con las cifras astronómicas en juego según lo que significa el fútbol en este país, es un hecho espectacular. Desde lo operativo y desde lo simbólico. De esa coctelera quedan vertidos el grupo mediático más poderoso que haya habido nunca, en confrontación abierta contra el Gobierno. La entidad que también lucra con la pasión más fuerte de los argentinos. La batalla ya personal que libran los Kirchner contra el Grupo. El modo en que eso se traduce en toda la información significativa que circula, porque ya casi no hay ni selección noticiosa, ni título ni copete, ni tono locutoril ni cobertura especial, ni opinión ni nada de nada, que no esté regenteado por el clima bélico entre el Gobierno y Clarín y, de ahí para abajo, en cómo se posiciona el resto frente a eso. Y, claro, las pirañas mayores y menores que ya intentan colocarse en la mejor ubicación para sacar tajada del nuevo escenario. En otras palabras, es incontrastable que estamos ante uno de los episodios políticos más pomposos de los últimos tiempos. A algunos o muchos les cuesta digerir que sea así, en el entendimiento filosófico, digamos, de que todo lo que rodea al fútbol es una variante del opio de los pueblos. Pero, aun cuando se lo considere un juicio respetable, convengamos que resulta definitivamente hippie apenas se lo coteja con que hablar de esto es hacerlo sobre el Poder. Así, a secas y con mayúscula.
Más luego, empecemos por la descripción del problema, del brete, a partir de su conclusión. Lo primero, como bien señaló un colega, es que Grondona lo hizo. Resulta que la fantasía nunca jamás consumada no ya de tocarle las posaderas a Clarín, sino de someterlo directamente a un procedimiento proctológico que afecta –confiesan en voz bajísima desde dentro del Grupo– un tercio de sus ingresos totales, viene a consumarla Grondona. Así es. Señoras y señores: ni Carta Abierta, ni dirigente político alguno, ni la suma de todos los intelectuales y luchadores sociales y colectivos gremiales o profesionales, ni los congresos ni debates ni mesas redondas acerca del papel de la oligopolización periodística en la construcción del sentido común a partir de los intereses corporativos del “partido” de poder más importante de la Argentina. No, no y no. Lo hizo Julio Grondona. El Padrino. El tipo que les parió un negocio que debió ser inconcebible en cualquier tiempo y lugar. El negociado, qué tanta vuelta, de empezar con cuatro cámaras para transmitir partidos en exclusividad, y terminar codificando el ardor popular a cambio de una escala de dos mangos con cincuenta para la AFA y los clubes; y de la pleitesía que le rindieron y rinden la manga de corruptos enquistados en la inmensa mayoría de esos clubes. ¿Qué hago?, dice uno entonces. ¿Me estampo al lado de estos tipos, de esta cuasi mafia, en canje por la satisfacción de que Clarín quede groggy? ¿O a mi pesar quedo sumado al cinismo de esa derecha execrable que acaba de descubrir la pobreza y el cómo puede ser de su pulular mientras hay plata para el fútbol? Porque al margen de que lo diga la derecha y dé asco, suena muy feo, cómo que no, que haya tanta energía para arreglar los dramas futbolísticos y no tanta, o poca o ninguna, para corregir los sociales. Suena así, a pesar de que ese negocio fabuloso que es el fútbol no tenga por qué darle pérdida al Estado. Al revés: si la hacen bien sería una fuente de ingresos formidable que podría volcarse, justamente, a la reparación de los horrendos desequilibrios sociales. Pero suena así. Y además, ¿qué te hacés, vos, Kirchner, si le renovaste la licencia a Clarín para que siga operando su señal, y encima le aprobaste la fusión de Multicanal y Cablevisión para que se monten a la carrera el avestruz del pagar para ver? ¿Qué te hacés?
Pero resulta que, en medio de esta contradicción aparentemente insoluble, uno descubre (es decir, certifica, porque si lo descubriera recién ahora quiere decir que vivió en un pote de crema de leche) que están en contra del quiebre con Clarín toditos los factores de poder, y amanuenses respectivos, representantes de lo peor de los valores sociales. Ahí están ya no sólo los grandes medios sino también sus periodistas, y los conductores de la radio y de la tevé, que gozaron hasta aquí de este curro despampanante, en forma directa o a través de los negocios del Grupo y los grupos (sería intelectual y técnicamente deshonesto agarrárselas sólo con Clarín). No es un cuestionamiento a que se trabaje de lo que uno es en el lugar donde no se quisiera estar. Es la falta de una frontera respecto de la que decir “bueno, hasta acá, no la cruzo”. No hablamos de los laburantes que no tienen poder de fuego en la correlación de fuerzas, sino de las ¿estrellas? permanentes o fugaces que ya acumularon bastante como para darse el lujo de decir “esto no”. Ahí están. Cumpliendo al pie de la letra más de lo que les dictan, y en no pocos casos rifando una trayectoria de honestidad progre. Gente que se pasó la vida diciendo una cosa y ahora dice otra. Son ayudados por las barrabasadas del matrimonio. Los dislates en el Indek, el crecimiento sospechosísimo de la fortuna presidencial, las idas y vueltas en la táctica de acumulación de aliados, el engañapichanga del “diálogo” político, tanto más. Pero de ahí a esta imagen de prosternarse ante el patrón mediático con rictus de “oh, sí, mi amo, lo que tú digas”, vaya con la diferencia.
Para redondear, uno concluye en que las condiciones subjetivas son que, mejor, escaparle al estampado con alguno de estos nenes. Pero las objetivas son que se avanza mucho más con lo que se puede que con lo que se desea. Y vamos a ponerlo en primera persona, para que quede bien clara la intención de sostener con el cuero lo que se dice con el pico: si el costo de aparecer despegados de los K es pegarse a los garcas de la Mesa de Enlace, a Torneos Sin Competencias, a Sojilandia, y a poner en el centro de la escena la arrogancia y las carteras de Cristina, conmigo no cuenten.
A propósito del papelón pasado por el ministro De Vido, quien anunció la marcha atrás con los aumentos tarifarios de luz y gas tras haberlos defendido a rajatabla hasta pocas horas antes, algunos recordaron la impardable cita de Groucho Marx: “Mire, estos son mis principios pero si no le gustan tengo otros para ofrecerle”. Está muy bueno. Y estaría mejor si se lo aplica también a varios colegas que en estos días contribuyeron, ojalá que en forma decisiva pero no es nada seguro, a que se caiga por fin la fantochada de que existe el periodismo independiente.
Es un tema tan complicado, vistos los negocios, personajes, demagogias y pasiones circundantes, que, aun alcanzando cierto equilibrio analítico, muy probablemente uno termine pegado a quienes no quiere.
La rescisión del contrato entre la AFA y Clarín, de acuerdo con las cifras astronómicas en juego según lo que significa el fútbol en este país, es un hecho espectacular. Desde lo operativo y desde lo simbólico. De esa coctelera quedan vertidos el grupo mediático más poderoso que haya habido nunca, en confrontación abierta contra el Gobierno. La entidad que también lucra con la pasión más fuerte de los argentinos. La batalla ya personal que libran los Kirchner contra el Grupo. El modo en que eso se traduce en toda la información significativa que circula, porque ya casi no hay ni selección noticiosa, ni título ni copete, ni tono locutoril ni cobertura especial, ni opinión ni nada de nada, que no esté regenteado por el clima bélico entre el Gobierno y Clarín y, de ahí para abajo, en cómo se posiciona el resto frente a eso. Y, claro, las pirañas mayores y menores que ya intentan colocarse en la mejor ubicación para sacar tajada del nuevo escenario. En otras palabras, es incontrastable que estamos ante uno de los episodios políticos más pomposos de los últimos tiempos. A algunos o muchos les cuesta digerir que sea así, en el entendimiento filosófico, digamos, de que todo lo que rodea al fútbol es una variante del opio de los pueblos. Pero, aun cuando se lo considere un juicio respetable, convengamos que resulta definitivamente hippie apenas se lo coteja con que hablar de esto es hacerlo sobre el Poder. Así, a secas y con mayúscula.
Más luego, empecemos por la descripción del problema, del brete, a partir de su conclusión. Lo primero, como bien señaló un colega, es que Grondona lo hizo. Resulta que la fantasía nunca jamás consumada no ya de tocarle las posaderas a Clarín, sino de someterlo directamente a un procedimiento proctológico que afecta –confiesan en voz bajísima desde dentro del Grupo– un tercio de sus ingresos totales, viene a consumarla Grondona. Así es. Señoras y señores: ni Carta Abierta, ni dirigente político alguno, ni la suma de todos los intelectuales y luchadores sociales y colectivos gremiales o profesionales, ni los congresos ni debates ni mesas redondas acerca del papel de la oligopolización periodística en la construcción del sentido común a partir de los intereses corporativos del “partido” de poder más importante de la Argentina. No, no y no. Lo hizo Julio Grondona. El Padrino. El tipo que les parió un negocio que debió ser inconcebible en cualquier tiempo y lugar. El negociado, qué tanta vuelta, de empezar con cuatro cámaras para transmitir partidos en exclusividad, y terminar codificando el ardor popular a cambio de una escala de dos mangos con cincuenta para la AFA y los clubes; y de la pleitesía que le rindieron y rinden la manga de corruptos enquistados en la inmensa mayoría de esos clubes. ¿Qué hago?, dice uno entonces. ¿Me estampo al lado de estos tipos, de esta cuasi mafia, en canje por la satisfacción de que Clarín quede groggy? ¿O a mi pesar quedo sumado al cinismo de esa derecha execrable que acaba de descubrir la pobreza y el cómo puede ser de su pulular mientras hay plata para el fútbol? Porque al margen de que lo diga la derecha y dé asco, suena muy feo, cómo que no, que haya tanta energía para arreglar los dramas futbolísticos y no tanta, o poca o ninguna, para corregir los sociales. Suena así, a pesar de que ese negocio fabuloso que es el fútbol no tenga por qué darle pérdida al Estado. Al revés: si la hacen bien sería una fuente de ingresos formidable que podría volcarse, justamente, a la reparación de los horrendos desequilibrios sociales. Pero suena así. Y además, ¿qué te hacés, vos, Kirchner, si le renovaste la licencia a Clarín para que siga operando su señal, y encima le aprobaste la fusión de Multicanal y Cablevisión para que se monten a la carrera el avestruz del pagar para ver? ¿Qué te hacés?
Pero resulta que, en medio de esta contradicción aparentemente insoluble, uno descubre (es decir, certifica, porque si lo descubriera recién ahora quiere decir que vivió en un pote de crema de leche) que están en contra del quiebre con Clarín toditos los factores de poder, y amanuenses respectivos, representantes de lo peor de los valores sociales. Ahí están ya no sólo los grandes medios sino también sus periodistas, y los conductores de la radio y de la tevé, que gozaron hasta aquí de este curro despampanante, en forma directa o a través de los negocios del Grupo y los grupos (sería intelectual y técnicamente deshonesto agarrárselas sólo con Clarín). No es un cuestionamiento a que se trabaje de lo que uno es en el lugar donde no se quisiera estar. Es la falta de una frontera respecto de la que decir “bueno, hasta acá, no la cruzo”. No hablamos de los laburantes que no tienen poder de fuego en la correlación de fuerzas, sino de las ¿estrellas? permanentes o fugaces que ya acumularon bastante como para darse el lujo de decir “esto no”. Ahí están. Cumpliendo al pie de la letra más de lo que les dictan, y en no pocos casos rifando una trayectoria de honestidad progre. Gente que se pasó la vida diciendo una cosa y ahora dice otra. Son ayudados por las barrabasadas del matrimonio. Los dislates en el Indek, el crecimiento sospechosísimo de la fortuna presidencial, las idas y vueltas en la táctica de acumulación de aliados, el engañapichanga del “diálogo” político, tanto más. Pero de ahí a esta imagen de prosternarse ante el patrón mediático con rictus de “oh, sí, mi amo, lo que tú digas”, vaya con la diferencia.
Para redondear, uno concluye en que las condiciones subjetivas son que, mejor, escaparle al estampado con alguno de estos nenes. Pero las objetivas son que se avanza mucho más con lo que se puede que con lo que se desea. Y vamos a ponerlo en primera persona, para que quede bien clara la intención de sostener con el cuero lo que se dice con el pico: si el costo de aparecer despegados de los K es pegarse a los garcas de la Mesa de Enlace, a Torneos Sin Competencias, a Sojilandia, y a poner en el centro de la escena la arrogancia y las carteras de Cristina, conmigo no cuenten.
A propósito del papelón pasado por el ministro De Vido, quien anunció la marcha atrás con los aumentos tarifarios de luz y gas tras haberlos defendido a rajatabla hasta pocas horas antes, algunos recordaron la impardable cita de Groucho Marx: “Mire, estos son mis principios pero si no le gustan tengo otros para ofrecerle”. Está muy bueno. Y estaría mejor si se lo aplica también a varios colegas que en estos días contribuyeron, ojalá que en forma decisiva pero no es nada seguro, a que se caiga por fin la fantochada de que existe el periodismo independiente.
jueves, 13 de agosto de 2009
Argentina ¿Un país inexplicable?
Me parece muy bien que el humor político argentino aborde la argentinidad a partir de enunciar que “la Argentina es un país inexplicable” como lo hacen “CQC”, “Argentinos por su nombre”, Enrique Pinti, Antonio Gasalla, en su momento Tato Bores, e incluso Felipe Pigna con sus ficciones patrióticas o su búsqueda de “El gen argentino”, ya que ese ha sido desde el siglo XIX el tópico nacional por excelencia que asumió el genero humorístico político argentino.
La ironía sirve, en muchos casos, para dejar al descubierto lo que de otra manera no se puede hacer visible ni enunciable dentro del orden del discurso. Pero encarando el tema en serio la cuestión es que la Argentina es un país no solo explicable sino, incluso, fácilmente explicable. Primero hay que dejar de lado esa “verdad” del sentido común que plantea que la Argentina es un país “diferente” al resto de los países. Solo basta leer los diarios extranjeros para darse cuenta que la “verdad argentina” no es otra cosa que una especie de “verdad” cosmopolita: en todos lados hay corrupción, ilegalismos, vacío político, “muerte de las ideologías”, incumplimiento de normas, “inseguridad”, y una mediocre clase política que no acierta una.
La Argentina es un país explicable porque todo aquello que nos parece “anormal” constituye en realidad su “normalidad” incluyendo el discurso sobre su “inexplicabilidad”. Nada mejor para una burguesía sin concepto y una clase política sin ideas que se instale como “verdad” del sentido común que nuestro país es “irracional” y que “todo vale”. El discurso sobre lo inexplicable de la sociedad argentina remite todo a una falla estructural, o a un destino trágico e inapelable, o lisa y llanamente a quienes menos poder tienen, los pobres y los trabajadores, a los que siempre de una u otra manera se les adjudican los males nacionales. El problema es que ese discurso se ha hecho cuerpo y naturalizado de tal forma que resulta muy difícil desmontar, en particular porque a muy pocos les interesa hacerlo. Desmontar el discurso de la Argentina inexplicable implicaría dejar al descubierto que forma parte de un régimen de gubernamentalidad, es decir, de una forma social sobre la que se reproducen las relaciones de poder en nuestro país.
¿Por qué hay ilegalismos? Porque somos un país inexplicable. ¿Por qué hay corrupción? Porque somos un país inexplicable. ¿Por qué hay argentinos que se mueren de hambre? Porque somos un país inexplicable. Y así hasta el infinito cuando se trata de los “males nacionales”. Queridos amigos: a quienes tienen el poder les conviene que todos pensemos y actuemos como si el país fuera inexplicable porque justamente es de esa manera que nos dominan como nos dominan y hacen de la mayoría de la sociedad lo que les viene en gana. Pero la principal funcionalidad que tiene para el ejercicio del poder este discurso nefasto es que impide, neutraliza, doblega, todo intento colectivo de decir NO. No quiero seguir siendo gobernado de este modo, por estas instituciones, por estos gobernantes, por esta clase dominante.
Si todo es inexplicable solo cabe resignarse y actuar en consecuencia, es decir, de forma consistente con esa inexplicabilidad. La inexplicabilidad es el mejor recurso del poder para obturar resistencias a la forma en que es ejercido… es un colosal invento que de tanto repetirlo hasta el hartazgo se ha vuelto “evidente” y nos ha hecho dóciles, disciplinados, y consecuentes creyentes en el “no te metás” y el “algo habrán hecho”.
Luis García Fanlo Doctor en Ciencias Sociales de la Universidad de Buenos Aires (UBA); Licenciado en Sociología (UBA); Profesor Titular de "Sociología de la argentinidad" y Profesor Adjunto de "Historia Social Argentina" en la Carrera de Sociología, Facultad de Ciencias Sociales, UBA. Investigador del Instituto de Investigaciones Gino Germani de la Universidad de Buenos Aires.
La ironía sirve, en muchos casos, para dejar al descubierto lo que de otra manera no se puede hacer visible ni enunciable dentro del orden del discurso. Pero encarando el tema en serio la cuestión es que la Argentina es un país no solo explicable sino, incluso, fácilmente explicable. Primero hay que dejar de lado esa “verdad” del sentido común que plantea que la Argentina es un país “diferente” al resto de los países. Solo basta leer los diarios extranjeros para darse cuenta que la “verdad argentina” no es otra cosa que una especie de “verdad” cosmopolita: en todos lados hay corrupción, ilegalismos, vacío político, “muerte de las ideologías”, incumplimiento de normas, “inseguridad”, y una mediocre clase política que no acierta una.
La Argentina es un país explicable porque todo aquello que nos parece “anormal” constituye en realidad su “normalidad” incluyendo el discurso sobre su “inexplicabilidad”. Nada mejor para una burguesía sin concepto y una clase política sin ideas que se instale como “verdad” del sentido común que nuestro país es “irracional” y que “todo vale”. El discurso sobre lo inexplicable de la sociedad argentina remite todo a una falla estructural, o a un destino trágico e inapelable, o lisa y llanamente a quienes menos poder tienen, los pobres y los trabajadores, a los que siempre de una u otra manera se les adjudican los males nacionales. El problema es que ese discurso se ha hecho cuerpo y naturalizado de tal forma que resulta muy difícil desmontar, en particular porque a muy pocos les interesa hacerlo. Desmontar el discurso de la Argentina inexplicable implicaría dejar al descubierto que forma parte de un régimen de gubernamentalidad, es decir, de una forma social sobre la que se reproducen las relaciones de poder en nuestro país.
¿Por qué hay ilegalismos? Porque somos un país inexplicable. ¿Por qué hay corrupción? Porque somos un país inexplicable. ¿Por qué hay argentinos que se mueren de hambre? Porque somos un país inexplicable. Y así hasta el infinito cuando se trata de los “males nacionales”. Queridos amigos: a quienes tienen el poder les conviene que todos pensemos y actuemos como si el país fuera inexplicable porque justamente es de esa manera que nos dominan como nos dominan y hacen de la mayoría de la sociedad lo que les viene en gana. Pero la principal funcionalidad que tiene para el ejercicio del poder este discurso nefasto es que impide, neutraliza, doblega, todo intento colectivo de decir NO. No quiero seguir siendo gobernado de este modo, por estas instituciones, por estos gobernantes, por esta clase dominante.
Si todo es inexplicable solo cabe resignarse y actuar en consecuencia, es decir, de forma consistente con esa inexplicabilidad. La inexplicabilidad es el mejor recurso del poder para obturar resistencias a la forma en que es ejercido… es un colosal invento que de tanto repetirlo hasta el hartazgo se ha vuelto “evidente” y nos ha hecho dóciles, disciplinados, y consecuentes creyentes en el “no te metás” y el “algo habrán hecho”.
Luis García Fanlo Doctor en Ciencias Sociales de la Universidad de Buenos Aires (UBA); Licenciado en Sociología (UBA); Profesor Titular de "Sociología de la argentinidad" y Profesor Adjunto de "Historia Social Argentina" en la Carrera de Sociología, Facultad de Ciencias Sociales, UBA. Investigador del Instituto de Investigaciones Gino Germani de la Universidad de Buenos Aires.
lunes, 3 de agosto de 2009
Se me fue un amigo
El último artículo que colgué en el blog fue en fecha 20 de Junio, y de ahí en más no lo hice más, por ironía del destino es la fecha de cumpleaños de mi viejo, que me acaba de abandonar.
Era un tipo bueno, cascarrabias, pero de un gran corazón y una nobleza incomparable, debe ser por eso que se fue tan joven (63 años), pero si el destino lo quiso así, no lo discuto.
Vuelvo a escribir para recordarlo, para que desde el lugar que esté sepa que lo extraño y que voy a hacer todo lo que esté a mi alcance para que se cumpla su sueño de tener un mundo más justo y de mejores personas, como él.
Viejo, quedate tranquilo que muchas personas te quieren y te recuerdan, y que tu ejemplo de tipo honesto y transparente no fue en vano.
Viejo, te digo chau, hasta que nos encontremos nuevamente, gracias.
Era un tipo bueno, cascarrabias, pero de un gran corazón y una nobleza incomparable, debe ser por eso que se fue tan joven (63 años), pero si el destino lo quiso así, no lo discuto.
Vuelvo a escribir para recordarlo, para que desde el lugar que esté sepa que lo extraño y que voy a hacer todo lo que esté a mi alcance para que se cumpla su sueño de tener un mundo más justo y de mejores personas, como él.
Viejo, quedate tranquilo que muchas personas te quieren y te recuerdan, y que tu ejemplo de tipo honesto y transparente no fue en vano.
Viejo, te digo chau, hasta que nos encontremos nuevamente, gracias.
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