martes, 19 de enero de 2010

Democracia delegativa

El otro día en TN (vaya paradoja, y también escrito en La Nación), escuché a Guillermo O'Donnell hablar de ésta definición acuñada por él, según la cual el pueblo elige presidentes en elecciones libres con amplio respaldo popular, que a menudo surgen tras un periodo de seria crisis política, económica o de una prolongada situación de injusticia social. El electorado "delega" así los poderes en los nuevos mandatarios Los elegidos se consideran que así que tienen la facultad, el deber de gobernar a su arbitrio y optan por "un estilo abrupto, inconsulto" y -en siguiendo modelos típicamente fascistas o comunistas- promueven las manifestaciones de masas y la creación de brigadas de choque.

Todo tipo de control o de crítica lo consideran como un impedimento. Se consideran con el derecho de "suprimir, doblegar o neutralizar las instituciones del país". Incluso creen, como es el caso de Chávez y lo fue de Kirchner, que gracias a su mayoría parlamentaria pueden casi prescindir de estos órganos legislativos. Otro tanto sucede con el sistema judicial y con los organismos de control financiero que por medio de la designación de sus integrantes pasan a perder su autonomía y a depender de la voluntad omnímoda del mandatario.

Si no bastara con la filosofía barata de Mariano Grondona, los análisis de mercado de Joaquín Morales Solá , el poder económico que intenta meter en caja al gobierno argentino, acaba de incorporar a sus filas a un intelectual proveniente de las filas progresistas, porque atrás de este tipo de regímenes, obviamente está el populismo o su sinónimo, el peronismo. La democracia delegativa es nociva porque -según se desprende de su tesis- el gobernante que la conduce se toma la cosa en serio: si lo eligieron como presidente, si la gente lo votó para que de una vez por todas intente hacer algo contra los poderosos, demuestre que tiene voluntad para cumplir.

Y esa gente, con errores y todo, va en ese camino y, en una postura por demás insolente, parece querer enfrentar nomás a aquellos poderes.

Eso está muy mal, nos dice O’Donnell, porque si el poder económico y sus administradores tuvieron la generosidad de dejarnos vivir en democracia, es para que se haga lo mismo que en dictadura pero constitucionalmente , en orden y paz.

O sea: la acumulación de riquezas y su reparto se debe seguir haciendo bajo las pautas tradicionales, como quieren aquellos.

Y estos gobiernos delegativos hacen otra cosa. Cuando ven que hay dinero en el Mercado lo toman para sí, se apropian
de él con impunidad.

¿Y para qué? Para jubilar a tres millones de personas, para crear cooperativas cuyos trabajadores puedan recibir al mes 1.400 pesos, para que los padres de cinco millones de pibes pobres tengan al menos una asignación universal que les ayude a paliar la miseria que aún padecen y para seguir pagando la deuda que las otras democracias, las representativas (las representativas del Mercado) le endosaron al país para mantenerlo agarrado del cuello.

O’Donnell dice que tiene miedo de que nuestro gobierno tire tanto de la cuerda que al final el elástico se termine rompiendo en su cara.
Porque lo que quiere dejar en claro es que si el clima se pone pesado no es por culpa de los dueños de la riqueza y las palabras, sino de estos gobiernos (se insiste: delegativos) que se atreven a disputarle el poder al gran capital.

Por supuesto: O’Donnell insiste en que si este sistema fracasa, el responsable es el peronismo.
No Cobos, que vota contra el propio gobierno que lo convocó a sus filas.
No Redrado, que juega el juego del poder financiero.
No la oposición, que le hace la corte a todos los que arrojan cáscaras de banana al gobierno nacional para que resbale y caiga.
No Carrió, que sale de gira para pedir la intervención extranjera en la Argentina.

Por eso es fundamental que pensemos y desarrollemos una idea unificadora y que nos permita luchar contra este embate mediático y político de los mismos de siempre, no seamos ingenuos, y terminemos de lamentar en el 2011 un macri o de narváez en el gobierno, sabiendo lo que van hacer y a que intereses van a defender.

martes, 12 de enero de 2010

Llego el 2010

Despues de un breve descanso, he regresado, en un nuevo año, pero con los mismos personajes tratando de hacernos creer que todo es un desastre y que los argentinos somos tontos para comernos cualquier boludez.
Empecemos, pasó diciembre, y se acuerdan lo que dijo lilita carrió (ya es hora que le hagan un exámen psiquiátrico, por la salud general), y donde está el caos que hiba a sobrevenir en ese mes, con Capital Federal tomada por comandos kirchneristas armados que harían la vida imposible a la gente como uno, parace que no fue así, y que ahora están todos veraneando en la paqueta Punta del Este, junto con la gorda desquiciada.
Dónde está la falta de carne, trigo, que vaticinaba el chacarero de angelis, y los culo rotos de la sociedad rural, cuando el consumo para las fiestas fue record en muchos años y seguimos consumiendo en el verano que recién empieza.
La economía sigue creciendo, basta con ver los indicadores de la industria automotriz, también record en producción el año que se fue, como otros indicadores.
Pero, también son responsables los Kirchner, porque no han profundizado el modelo progresista, porque seguimos teniendo que soportar a los personajes como Redrado, como Cobos, como tantos otros, que no están en el gobierno por arte de magia, sino que fueron consensuado por el kirchnerismo, o ahora nos vamos a hacer los boludos sin saber lo que se podía esperar de esta gente.
Parece que este año vamos a tener más de lo mismo, con la derecha oligárquica tratando de hacernos creer que sus intereses son el interés de todos, y que los argentinos, debemos tener mucho cuidado y razonamiento para saber discernir que son los mismos que nos van a cagar la vida si asumen el poder.
No seamos zonzos, como decía Jauretche, el compromiso está en asumir que sus intereses no son los nuestros, que los trabajadores, que sufrieron el aniquilamiento de sus derechos y salarios en los 90, no nos comamos la galletita que esta gente va a gobernar para nosotros.
Esta gente gobierna para los grupos financieros, para los grupos económicos, para quienes, sea el gobierno que sea, siempre ganaron plata y tuvieron sus privilegios.
Ojalá nos atrevamos a hacer las reformas que hacen falta, la reforma impositiva, la de entidades financieras, la de una vez por todas, gobernar para el pueblo, ese pueblo sufriente, que siempre puso el lomo y que pocas veces se vió retribuido.
Y de mi querida provincia, hablaremos despues, o nos vamos a creer que el socialismo es reformista??, con sus aliados radicales, hasta ahora lo único que han hecho es aumentar impuestos y aumentar servicios, sumado a un montón de ineficiencias que llevan a pensar que si este socialismo es progresista yo soy del Pro.
Ojalá podamos ver en un futuro una patria libre, socialmente justa, ojalá.

lunes, 21 de diciembre de 2009

¿Qué le tenemos que agradecer a Ricardo Fort?


Cada tanto aparecen en la TV personajes que fugazmente levantan el rating de la industria del entretenimiento y comienzan a circular en casi toda conversación que recorra temas de actualidad. Analizar por qué se produce esto puede ser una excelente oportunidad para indagar el estado anímico, psíquico y político de nuestra sociedad.

¿Qué es lo que hace que Ricardo Fort, un hijo de millonarios que no ha movido un solo pelo para merecerla, aparezca en reiteradas oportunidades ostentando su riqueza frente a las cámaras?

Primero no busquemos el mito de que los contenidos de los medios están determinados por el rating. No es que Tinelli, o Fort estén en la TV porque la gente los ve. La gente elige entre las opciones que se le ofrecen. Y esas opciones las decide un puñado de personas adineradas y son opciones que tienen muchas similitudes.

Si uno recorre opiniones, incluso de quienes los miran, puede ver que una gran proporción coincide en que Tinelli, Fort, y otros tantos son personajes y programas extremadamente superficiales. En gran cantidad de casos los miran porque "no hay otra cosa", y porque en cierta manera mirar un programa al que la mayoria mira, permite poder incluirse en las conversaciones que se dan al día siguiente en los espacios de trabajo, educativos, etc. Paradójicamente mirar a Tinelli puede ser una manera de luchar contra el aislamiento y la fragmentación que son inducidas por los mismos medios a través de sus modelos y valores, individualistas, competitivos, superficiales.

En lás últimas décadas el rol político, ideológico que juegan los medios en la sociedad ha crecido a un ritmo extremadamente rápido. En casi el 100% de los hogares desde los más ricos a los más pobres hay una TV encendida durante varias horas al día. Todos mirando a una pantalla, detrás de la cual hay un reducido grupo de millonarios -dueños de los medios y sus auspiciantes-, pagando a psicólogos y expertos en marketing para que generen contenidos que, aunque en apariencia diversos, vayan siempre en una misma dirección: Convencer a la sociedad de una mentira, es decir, que los intereses de ese reducido grupo son los intereses de toda la sociedad

Hemos consumido valores y principios durante décadas que no corresponden con nuestras necesidades e intereses, sino con las de ellos. Toda una concepción del mundo y del hombre que justifica el orden actual de la sociedad, su profunda desigualdad, el saqueo sistemático de nuestras riquezas, que los muestra como algo que es universal, natural, e inmodificable, o que directamente no los muestra.

Si uno pudiera contemplar toda nuestra sociedad desde una mirada amplia, abarcativa, seguramente debería tener en cuenta los enormes millones que viven en la pobreza, los -al menos- 8 chicos que mueren diariamente por desnutrición, es decir los graves problemas que atraviesa una gran proporción de nosotros. Para que nos demos una idea, un 70% de la población que trabaja gana menos de 1500 $ al mes. Si ahora comparamos esto con lo que nos muestran los medios masivos, lo que vemos es que nada de esto se refleja, parecería más bien que sistemáticamente ellos enfocan sus cámaras en los sectores más pudientes y sus vidas lujosas, para decirnos, entre líneas "¿Ven que está todo bien? ¡La estamos pasando bárbaro!".

Cuando no hacen esto y enfocan sus cámaras hacia los problemas más crudos como la creciente pobreza, solo lo hacen para desacreditar a algún gobierno de turno, porque seguramente han conocido reemplazantes de ese gobierno que serán mas fieles a sus intereses, pero nunca para enfocar o hablar de las causas más profundas que explican la extrema desigualdad, pobreza y destrucción nuestro medio ambiente: un sistema político y económico profundamente desigual, estructuralmente corrupto, que vertiginosamente beneficia a una minoría enajenada mientras prácticamente aplasta todo lo demás.

Pero vayamos de una vez por todas a Fort: poco sentido tiene criticar su complejo de inferioridad como causante de tantas cirujías, o su completa ineptitud para todo negocio o emprendimiento que haya iniciado, que solo ilustran la personalidad de alguien que lucha como puede y sin mucho éxito, contra sus conflictos psíquicos. Concentrémonos en "¿Qué es lo que ha interesado de esta personalidad a los empresarios de los medios y a su audiencia cautiva, voluntariamente cautiva?"

Si uno vuelve a la mirada abarcativa, probablemente pueda imaginarse frente al televisor a miles de familias pobres, quizá millones, que mientras escuchan a Ricardo decir que se gasta 8000 mil pesos en cada" noche de joda", ellos no saben si van a poder alimentar a sus hijos al día siguiente, porque no tienen 5 pesos para comprarles unos fideos.

Entendiendo esto, surge la clara conclusión de que el mensaje de Ricardo es violento. Dentro del campo de lo discursivo, podríamos decir que es extremadamente violento: Cargado de soberbia e individualismo, hablando mal y pronto, "se caga" en los que la pasan mal, en los que no tienen nada, considera -erróneamente- que eso no es asunto suyo. Ni siquiera le importa admitir que ese dinero no lo ganó trabajando, sino que lo heredó, lo cual hace al cuadro aún más injusto y por lo tanto más violento.

En realidad lo que hace llamativo a Ricardo no es su dinero, ya que mucha gente, incluso aquellos que los invitan a la TV tienen fortunas similares. En realidad lo que lo distingue es que Fort se atreve a refregársela en la cara a los millones que lo miran por TV. En ese sentido es un transgresor. Generalmente los millonarios frente a las cámaras no suelen atreverse a ostentar su riqueza, porque intuyen que hay algo de violento en eso, perciben que es chocante hacer alarde de sus bienes frente a gente que sobrevive día a día. Algún grado de consciencia acerca de que no se puede insultar abiertamente al concepto de comunidad les impide por lo general hacerlo.

Pero Ricardo no tiene escrúpulos. Y algo tenemos que agradecerle en ese sentido: Lo que hace, sin proponérselo, es evidenciar la extrema desigualdad de la sociedad en la que vivimos, y por lo tanto, hace que haya una mentira menos en la TV el medio masivo, omnipresente, por excelencia.

Cierto es que mucha gente tiene interés en verlo, en consumirlo. Los empresarios mediáticos no imponen los contenidos que les vienen en gana, sino que eligen la alternativa que más vende, entre opciones previamente seleccionadas que se ajustan a un bajo costo y a una afinidad ideológica.

Lo que vende de Ricardo Fort parece ser es su obsceno relato acerca de todo lo que consume y el interés que esto despierta revela que estamos frente a una sociedad completamente manipulada. Durante décadas se nos ha estado convenciendo de que la felicidad consiste en consumir, miles de publicidades diarias apuntando a que codiciemos todo tipo de bienes y servicios, desde que somos pequeños.

Nuestro deseo ha sido sistemáticamente orientado hacia el consumo, y Ricardo Fort es quien nos relata, con lujo de detalle, como en un contenido pornográfico, como él realiza diariamente aquello que nosotros anhelamos.

El consumo se nos ha impuesto mediante un mensaje omnipresente, lo vemos en cada rincón de nuestra existencia, como una acción sagrada. Pero como las acciones no pueden ser veneradas, terminamos casi venerando a quien lo puede consumir todo. Ricardo no tiene límites, puede consumir lo que se le ocurra. Es el Dios del Consumo. Por eso lo admiramos, lo miramos, lo consumimos con veneración. Estamos programados para consumir todo lo posible, pero no podemos, entonces Ricardo lo hace por nosotros.

Por eso tenemos tanto que agradecer a Ricardo, porque él nos muestra varias características de nuestra realidad:

-Que estamos viviendo en una sociedad tan desigual que el adjetivo "extremo" resulta completamente insuficiente.

-Que estamos tan programados para ser consumidores que nos excitamos escuchando el relato obsceno de quien consume todo lo que nosotros desearíamos pero no podemos.

-Que la TV actual está comandada por una banda de empresarios sin escrúpulos que tienen entre sus principales objetivos el atontarnos para sacarnos todo el dinero posible.

-Que estamos viviendo en un sistema en el que unos pocos vivos disfrutan sin límites del esfuerzo y del trabajo de una gran mayoría.

-Que mientras sigamos renegando de la dimensión política que todos tenemos, que forma parte nuestra, y nos resignemos a ver pasivamente a quienes se apropian de nuestros riquezas y recursos por la pantalla chica, deberemos soportar que un grupo de payasos se burle diariamente de nosotros en la televisión.
Fuente:http://comunicacionpopular.com.ar

miércoles, 16 de diciembre de 2009

Argentina, Una Gran Fabrica de IDEAS...

Argentina es el quinto país del mundo con más 'think tanks' -centros de estudios o depósitos de ideas, según su traducción literal- de acuerdo a la información recopilada por una universidad en Estados Unidos.

El estudio de la Universidad de Pensilvania, que clasifica estas organizaciones dedicadas a la investigación y a las políticas públicas, posiciona a nuestro país detrás de EE.UU., Gran Bretaña, Alemania y Francia en cantidad de este tipo de organismos.

De los 5.550 que hay en todo el mundo (538 de ellos situados en Latinoamérica), 122 están en Argentina. En la región le siguen México con 54, Brasil con 39 y Chile con 36. En tanto España tiene 49, de acuerdo con el informe académico.

Las instituciones argentinas también logran una buena posición en cuanto a calidad, con 12 'think tanks' nombrados entre los principales 407 de todo el mundo.

¿A qué se debe la popularidad de estos organismos en el país? Y ¿por qué no se ve reflejado este interés en las instituciones públicas?

Según Federico Merke, del Consejo Argentino de Relaciones Internacionales (CARI), elegido como el mejor 'think tank' de América Latina y el Caribe, el fenómeno tiene que ver con la falta de interés de muchas personas en formar parte del gobierno o del Estado.

Merke le dijo a BBC Mundo que no existen incentivos por parte del Estado para atraer a pensadores y académicos y además no existe una continuidad en el servicio público.

"Hay una sensación de que el Estado argentino está muy politizado, hasta en las unidades más pequeñas de decisión", afirma, explicando que "el imaginario es que el espacio o el margen de acción para hacer una diferencia es relativamente limitado".

Para Merke a pesar de no poder ejecutar políticas, desde un 'think tank' se puede "ejercer presión, llamar a la conciencia, plantear puntos en los medios de comunicación, realizar marchas, movilizaciones, seminarios, debates", que son otra forma de participar.

Merke destaca que estas organizaciones no gubernamentales son "un puente entre el mundo de las ideas y el mundo de la acción" y ofrecen un espacio en el que pueden acercarse los funcionarios y la sociedad.

Miguel Braun, director ejecutivo del Centro de Implementación de Políticas Públicas para la Equidad y el Crecimiento (Cippec) -también elogiada en el informe- coincide con la importancia del papel que juegan estos organismos en la sociedad.

Pero además, para Braun los 'think tanks' cumplen un papel fundamental en la formación de funcionarios, y se nutren de la experiencia de quienes dejan la función pública para volver al ámbito privado.

"Creo que mejoramos la calidad institucional del país. Que haya múltiples voces en la difusión de la política pública y no una voz monolítica desde el Estado fortalece la calidad de la discusión pública y por lo tanto de las políticas públicas", le dijo a BBC Mundo.

Para terminar, dejo una frase del gran Albert Einstein (1940):
"Todos los imperios del futuro van a ser imperios del conocimiento y solo serán exitosos los pueblos que entiendan como generar conocimientos y como protegerlos, así también como buscar jóvenes que tenga capacidad de hacerlo y asegurarse que se queden en el país".

Los otros países se quedaran con litorales hermosos, con iglesias, con minas, con una historia fantástica; pero probablemente no se quedaran ni con las mismas banderas ni con las mismas fronteras, ni mucho menos con un éxito económico,(o sea con pobreza.

lunes, 30 de noviembre de 2009

Macri y su lanzamiento

Se acaba el ciclo de los Kirchner. Los invito a todos a recorrer casa por casa para que se sume gente porque otra Argentina está por nacer". Mauricio Macri buscó imprimirle un tono épico al cierre del Encuentro Nacional de PRO que ayer reunió a sus principales dirigentes y a la militancia. El jefe de Gobierno dio un paso más, aunque sigue sin confirmar nada, rumbo a su candidatura presidencial para 2011. No lo hizo, desde ya, en el mejor momento: su Gobierno sigue complicado por el escándalo de las escuchas telefónicas.

"Tenemos que devolverle esa dignidad que le quitaron al pueblo argentino y en esa lucha, aunque a muchos no les guste, no nos van a parar", manifestó. Lo escuchaban Gabriela Michetti y su Gabinete.

Aunque Macri se jactó de liderar la fuerza "que le ganó a Kirchner y a todo su aparato", en relación a la victoria del 28 de junio de Francisco de Narváez, su aliado no estuvo en el acto. En ese momento, recorría el centro de Mendoza en una clara señal de tratar de instalar su imagen a nivel nacional.

Macri le habló a la militancia como si estuviera decidido a confrontar con Kirchner en la próxima presidencial. "Ustedes son los protagonistas se esta epopeya que empezamos de a poco, con muchas dificultades", dijo. Antes había remarcado: "Estamos acá porque creemos que una Argentina mejor es posible. Tenemos que devolverle la esperanza a nuestra gente".

Macri pidió "terminar con la confrontación del matrimonio presidencial" e insistió en que "este espacio político está demostrando que se puede gobernar de otra manera, que la política puede cambiarle la vida a la gente y que tiene sentido involucrarse".
Fuente: http://www.clarin.com/diario/2009/11/29/elpais/p-02051078.htm

Una de las peores consecuencias de que los medios sean privados y estén en pocas manos es que si a una banda de millonarios mafiosos se le ocurre llegar al poder, puede cometer todo tipo de delitos comprando el silencio de los multimedios. Como estos son empresas, se basan en la lógica de la empresa: Hacemos lo que sea necesario si está el dinero suficiente.
La inseguridad que mas nos debería atemorizar a los argentinos es que llegue al poder un grupo empresario plagado de antecedentes delictivos y que gane elecciones sin que la gente se entere de su escandaloso prontuario.
Con la complicidad y el silencio de los medios, en esta sociedad, hasta un nuevo Hitler podría ganar si pone la guita suficiente.

martes, 24 de noviembre de 2009

Inseguridad. Esa ola irá creciendo cada día que pase

Cuando en el año 1995 - asumo que con mi nefasto voto inicial - el turco ratón y sus políticas roedoras hicieron trepar el desempleo del primer semestre al 16,6%, triplicando la media desde la recuperación democrática, y la desocupación de menores de 24 años ( 15 a 24 años es el tramo de análisis) alcanzaba el 21%, los vecinos de clase media que hoy se han transformado en barra brava de living, los residentes en por ejemplo, Guaild que está de moda, se deleitaban meta que meta el living la vida loca.

Aquellos muchachitos y muchachitas tenían 15 años en el año 94 , no pudieron emplearse jamás y hoy tienen 30 años - y los que vinieron 29, 28, 27, 26, 25... - eran y son jefas de hogar en el 35% de los casos y nunca vieron bajar desde aquel lejano 20% inaugural sus niveles de desempleo e incluso, durante el lapso 2001-2004, la media de la malaria laboral juvenil superaba largo el 40%.

Muchos son hoy esos famosos jóvenes que "no trabajan ni estudian", ni lo harán jamás en las condiciones en que los que vivían la vida loca cuando llegó la redención neoliberal, piensan que deberían hacerlo: laburar por mugrosos $ 700 promedio mensuales, en negro y tras diez horas medias diarias de meter la mano en la mierda.

Sucede que llegó la falopa, además llegó la poli con la falopa y parte de los políticos llegaron con la poli y la falopa y todos juntos armaron, hermanados cristiana, apostólica y romanamente, una salida laboral muy interesante para estos miles de jóvenes emprendedores que encuentran finalmente un modo honorable de rajar del matadero silencioso al que los sometieron vaya a saber quiénes, no interesa en absoluto .

Ya no son pobres, ni desocupados, ni víctimas de ninguna sociedad que los expulsó, esa historia ya fue pasó hace mucho tiempo.

Hoy, ya son otra cosa, hay un salto de calidad en sus expectativas y comportamientos que aún no puede ser definido, pero existe. Ya no son las víctimas de un sistema social injusto... más bien , diría que hasta se entretienen victimizando al orden social injusto.

Se han integrado a su manera y todo el escautismo social para "rescatarlos", fracasa y lo seguirá haciendo. Ya no están en los márgenes de la sociedad, han corrido las orillas y pagan -alto- precio por ello. Se sacrifican jóvenes, matan y los matan - nada distinto a lo que les esperaba si se portaban como buenos menesterosos merecedores de la piedad del rabi Bergman -, pero ya no están a la intemperie, ni demandan ayuda filantrópica y , ay!, desdeñan las romanzas de los tenores huecos.

En fin, Mirta, Susana; Marcelo, Sergio, pero también los "distribuidores del ingreso", "eso" que se nos ha creado vaya a saber por qué - a quién le interesa ya- , eso...es obvio que no tiene solución. No se mientan , asuman el cuiqui y adminístrenlo lo mejor que puedan...No hay más seguridad!

Sucede que ahora sí la historia tendrá que contar con los que fueron pobres de América, con los antes explotados y vilipendiados, que han decidido empezar a escribir ellos mismos, para siempre, su historia.

Ya no se los ve por los caminos un día y otro, a pie, en marchas sin término de cientos de kilómetros, para llegar hasta los «olimpos» gobernantes a recabar sus derechos.

Ya se les ve, armados de piedras, de palos, de machetes, metralletas, fusiles de alta presición en un lado y otro, cada día, ocupando las tierras, afincando sus garfios en las tierras que no les pertenecen y arrasándolas con sus vidas.

No se les ve, llevando sus cartelones, sus banderas, sus consignas; ni haciéndolas correr en el viento, por entre las montañas o a lo largo de los llanos.

Pero esa ola de estremecido rencor, de justicia reclamada, de derecho pisoteado, que se empieza a levantar por entre las tierras de Latinoamérica, esa ola ya no parará más. Esa ola irá creciendo cada día que pase.

Porque esa ola la forman los más, los mayoritarios en todos los aspectos, los que ya no acumulan con su trabajo las riquezas, ni crean los valores, ni hacen andar las ruedas de la historia y que tampoco despiertan del largo sueño embrutecedor a que los sometieron.

Fuente:http://rambletamble.blogspot.com/2009/11/esa-ola-ira-creciendo-cada-dia-que-pase.html (Artemio López)

Se puede estar de acuerdo o no (yo en gran parte lo estoy), pero lo que sí debemos tener en cuenta es que estos problemas no se arreglan con artilugios mágicos ni con pedidos "desesperados" de la masa mediática argenta que creen representar las "señoras" TV o el conductor "azulgrana", que ponen el grito en el cielo, pero que cuando pueden se van a gastar fortunas afuera del país sin importarles un comino lo que pasa cotidianamente en la Argentina. Por eso estos temas merecen una discusión más profundas y mejor que la que nos pueden dar estos personeros de la plata fácil y del derroche menemista de los años 90.

jueves, 19 de noviembre de 2009

Mauricio, Susana y la tortura

Muchas veces tanto la palabra como la imagen nos queda en la retina más que la palabra, vale la pena este video, porque ahí se demuestra lo que quieren estos personajes, y si de Macri hablamos, el tema de las escuchas no es nuevo, todo aquel que haya trabajado para el grupo (yo lo hice en el Correo Argentino), se sabía que se grababan las conversaciones telefónicas, que se metían con la vida privada de la gente, en fin, todas prácticas mafiosas que el grupo hace mucho lleva adelante, como una forma de amedrentar, de "controlar", de ejercer presión. Acordémonos siempre de quienes son.

miércoles, 18 de noviembre de 2009

Mirta y Susana, no nos olvidemos quienes son

Somos esclavos de nuestras palabras, y este es el pensamiento de estas dos "señoras", que ahora representan al mass media argentino que quiere seguridad. Pobre Patria mía.